Esta ruta es la última ya de esta serie, puesto que el siguiente día contraté una visita a Washington, que recomiendo totalmente, con “City Travel NYC”. Esta compañía tiene otras visitas culturales bastante interesantes. Pero el miércoles, el día del que vamos a hablar, me pateé la quinta avenida y lo alterné con visitas al museo y al Central Park. ¡Sigamos y terminemos pues!
La milla de los museos se halla
enclavado en el Upper East Side, el barrio más rico de
todo Estados Unidos. Pero el MoMA, que es al que teníamos entrada, está en la
5th avenida, pero metida en el cogollo de macrotiendas chuli-guays. Este es el
que tiene obras contemporáneas, de Andy Warhol, Picasso o Van Gogh, incluso
algunas que, debido a lo modernas y recientes que son, están siendo estudiadas
para ver dónde las encuadrarían, nunca mejor dicho.
Para llegar al MoMA hay muchas líneas
de metro, nosotros tuvimos que coger el
metro M, hasta la parada 5Av/53 St.
Dependiendo de lo que tardemos
visitando el museo, pues se saldrá a una hora u otra. En este caso no es un
Museo del Prado o un Bellas Artes, que podrías pasar toda una mañana. Tiene
muchas menos obras y tienes que ser muuuuuuy recalcitrante si necesitas toda la
mañana para ver el museo entero… Se supone que vamos para estar allí a la hora
que abren, sobre las 10’15, así que no debe ser todavía la hora de comer (o muy
próxima). Nosotros ya teníamos la entrada, cuesta
25$ por persona y se pueden sacar por la web (lo más recomendable).
Para ser sinceros, las entradas las veía un muchacho en una cinta, al que si yo
le enseñaba una entrada del último concierto de “Los Diablos” en el hotel de
Fuengirola al que fui con mis abuelos en el verano del 2002 también creo que me
hubiese dejado pasar. Pero nosotros vamos de legales, no seáis tan malotes y
pagad la cultura, narices.
No voy a comentar cada una de las
obras que había (algunas exposiciones temporales, yo cogí una de fotografía que
me encantó). Así que pasamos al tema de comida: Hay un Dean&Deluca,
una tienda/mercadito de la que ya habíamos hablado antes, muy cerca del MoMA, en la 56th, antes de llegar al Carnegie Hall. También hay un Stage Deli en 834 7º
Av. (Entre la 53 y 54). Este es el sitio donde ponen los pastramis,
ensaladas y cosas del estilo. Muy recomendable. Y muy cerca. A dos manzanas. También podemos esperar a llegar al edificio
Dakota, porque hay un Gray's Papaya (2090
Broadway con Amsterdam Av., en la 72nd, tras el Dakota).
Del
museo salimos por detrás, por la 54th, para dar con la tienda de Manolo. Bueno, sin Blahnik pierde mucho. El número 31. Tiene
un escaparate muy pequeño, pero a quien le gusten y entienda de zapatos, pues
como que llega al orgasmo, como el caso de mi novia. Más gustillo le tiene que
entrar al vendedor cuando cobra lo que cuestan los taconcitos esos.
Ahora vamos a la 6th avenida, para ir
subiendo hasta Central Park. Antes, vamos a la izquierda en la 56th, para pasar
por el Carnegie Hall: Es uno de los lugares más
significativos en los Estados Unidos tanto para los músicos clásicos como para
los populares, famoso no sólo por su belleza e historia, sino por su fina
acústica. Ubicado entre la 7th Avenida y
la Calle 57, a dos manzanas de Central Park. Es uno de los sitios donde
triunfó John Williams en sus inicios, del que ya hablamos en el blog.
Pulsa en la imagen para verla mejor |
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Saliendo del parque
podremos ver el edificio Dakota, donde lo mataron.
El parque no es tan “fácil” de seguir si no tienes un buen mapa, ojo con eso. A
ver, tarde o temprano saldrás, supongo que vivo, pero que si quieres buscar una
estatua en concreto o algún lago que te han dicho, pues a lo mejor no es tan
sencillo. Nosotros buscamos la de Balto. Me hacía gracia. Lo busqué en Google
Maps, sí, tío, soy así. También hay una de Alicia en el País de la Maravillas.
Pero mola menos. Balto no se drogaba.
- Cruzamos el parque y salimos hacia la milla de los museos, en cuya 6th avenida están las boutiques más caras del universo mundial.
- Cruzamos el parque hasta llegar a la East, como es lógico, para bajar hasta la estatua de Balto.
En cualquier caso, tenemos que llegar
a la 65th, donde empezaría la 5th Avenida.
Vamos a salir al principio de la milla
de los museos, pero me parece un pateo enorme para nada, porque sólo podríamos
ver la fachada (al igual que pasaba con el Museo Natural, que está más pallá
del Dakota). Pero saldremos al Museo Judío. Eso es
lo que hice con mi novia. Pero para quien tenga fuerzas suficientes o tenga
entradas para otros museos distintos al MoMA, que fue el que yo visité, pues le
puede venir mejor esa ruta. El Museo de Ciencias Naturales me dijeron que era
una pasada. Nosotros preferimos el de Arte Moderno, pero creo que también
merecería mucho la pena si tenéis tiempo de sobra. Y fuerzas, que esto cansa
tela… Leer la nota al final del artículo*.
Bueno, pues después de cruzar la
entrada del ZOO de Central Park, vamos a caminar por toooooda la 5th avenida.
Aunque ya deberíamos haber comido ALGO.
Norte del Midtown (Top of the Rock (Rockefeller Center), 5th Avenida: Nike en Trump, Cartier, Zara, Sony, Tiffanys, Sacks y Radio City Music Hall):
Viniendo por la vera del parque ya
hemos tenido que ver el monumento a la Armada, en la plaza de su mismo nombre,
y el mítico Hotel Plaza haciendo esquina.
Adentrándonos ya en la 5th avenida y
“bajando” las calles, en el cruce con la calle 58, tenemos la tienda de APPLE y Cartier
(En navidad el edificio lo envuelven con un enorme lazo rojo y en sus
balcones ponen soldaditos de plomo de tamaño natural). Si hubiésemos seguido
por la 59 un poco más abajo (Lexington), tenemos los almacenes Bloomingdale's y justo enfrente una
tienda ZARA, pero mejor seguir por la 5th. También
por esa zona del Bloomingdale’s tenemos una franquicia del Café Europe (5th. 127 E. 60th con Lexington Ave.).
En el cruce con la calle 57 tenemos Louis Vuitton a la izquierda, y Bulgari y Tiffanys justo
después del cruce, junto al edificio TRUMP. Su centro
comercial está revestido de mármol rojo con adornos dorados y con una caída de
agua desde lo alto de una de sus paredes. Yo no pude entrar porque el Señor
Presidente estaba de visita -aunque en realidad esa era su casa antes de ser
Presidente-. También tendremos “Nike Town” (se entra
por la calle 57), imagínate la de
botines que tiene que haber… Pues sí, los hay. Y camisetas chulísimas. Enfrente
del edificio Trump, en la 5th avenida, el Abercrombie, con todo
lo que conlleva. Giorgio Armani cruzando ya la 56.
Entre las calles 55 y 56 está la Sony, pero ya haciendo esquina con la Madison Avenue, es
decir, viniendo de la 5th avenida, se gira a la izquierda en la 55, y se ven
sus dos tiendas en las que encontramos la última tecnología de esta marca.
Seguimos y encontramos Victoria Secret, Versace y un ZARA. Y pa qué más… Al llegar
a la 50th, vemos la catedral de San
Patrick en la izquierda y el Atlas,
la escultura de Lee Lawrie que preside la entrada al Internacional Building. Que, por cierto, tiene una réplica fantástica en la tienda LEGO que hay más adelante:
A los lados de la catedral tenemos dos
importantes edificios: a la derecha, entre las calles 49 y 50, los caros
almacenes Saks (Louboutin, PRADA… yo
qué sé ya la de marcas que se ven aquí); a la izquierda, por donde hemos
venido, entre las calles 51 y 52, la torre de cristal Olympic Tower, sede de la Federación de Baloncesto, osea de la NBA. Nosotros nos confundimos y creímos
que era la tienda de la NBA, pero no, la tienda de la
NBA está en la 49. Y
merece mucho la pena ir, porque tienen camisetas, sudaderas y todo tipo de
material deportivo de todos los equipos de la liga. Incluso un rincón de
“viejas glorias”, donde venden cosas de los ochenta y los noventa.
Bueno, pues seguimos. Giramos a la
derecha (o volvemos por donde veníamos, dependiendo de lo que hayamos hecho en
los centros comerciales estos), para llegar al Rockefeller Center.
El paseo ajardinado, llamado Channel
Gardens, tiene a sus laterales dos edificios la Maison Française y el British
Empire Building en los que hay tiendas, restaurantes y cafeterías (Selectas
tiendas como Godiva Chocolatier, Swarovski, Christie’s, Façonnable o Movado). Al
final de los jardines tenemos la plaza que sirve de terraza en verano y de
pista de patinaje sobre hielo en invierno. La plaza está presidida por la
escultura dorada que simboliza a Prometeo.
Para subir al “Top of the rock”,
arriba del todo del rascacielo y que mejores vista tiene de Nueva York, sin
lugar a duda alguna, visitar www.topoftherocknyc.com/ Sacar las
entradas allí para una hora concreta. Horario de 8:00 a medianoche, el último
ascensor sube a las 23:00. La entrada cuesta 35 $.
Pulsa en la imagen para verla mejor |
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Nosotros hicimos reserva para las 20’55 h, ya que después de todo el pateo post-museo, vamos a darle tiempo a las tiendas y a la 5th Avenida. Así vemos, igualmente, el atardecer/anochecer de NY.
Justo detrás, se alza el edificio del
más puro estilo Art Deco, la General
Electric. El Rockefeller Center se puede sentir orgulloso de tener algunos
de los mejores restaurantes de la ciudad como por ejemplo Le Bernadin, en la calle 51, entre las avenidas 6ª y 7ª,
especialista en pescado y marisco; Alfredo,
especialista en pasta, en la calle 49, entre la Rockefeller Plaza y la 5ª
avenida; Rainbow Grill, el italiano
que se encuentra en el piso 65 del General Electric con unas espectaculares
vistas. Yo no fui a ninguno de estos, la verdad. Compré un perrito barato en un
puestecillo de la calle y no me arrepentiré en la vida. Picantito y con su
mostacita y su kétchup por encima. Me apetecía cosas sanas de ese estilo.
En la esquina de la calle 51 (estamos
en la 50th) y 6ª avenida (que es la siguiente) está la sala de espectáculos más
famosa del mundo, el Radio City Music Hall.
Dentro del Rockefeller están los estudios de la NBC, una de las principales
cadenas de televisión del país. También, al otro lado del Rockefeller, está la tienda de Nintendo, con una estatua enorme de Mario y algunas más en su interior de la princesa Peach, el gorila, etc...
Y viendo el pateo que llevamos, vamos a prescindir de la visita al
barrio de las joyerías judías, porque se nos iba de madre un poco el caminito…
volvemos a casa.
Hasta aquí nuestro viaje por Nueva York, con cuatro rutas de lo más completas y que mejor resumen la ciudad "que nunca duerme". Pero un aviso: esta ciudad es ENORME, nunca terminarás de hacer todo lo que puedes hacer en Nueva York. Los museos o monumentos sí son escasos, no necesitan tanta dedicación como otras ciudades, como en Europa ocurre en París, Roma o Madrid. No es una ciudad tan "cultural". Es decir, lo que puedes hacer en Nueva York es vivir muchísimas experiencias. Por ejemplo, conté lo de la misa en Harlem, pero también puedes asistir a conciertos de Jazz, a la movida gay del Meatpacking, a un partido de béisbol, uno de baloncesto, uno de hockey... es decir, infinitas posibilidades e infinitos lugares de restauración, con la posibilidad de variar el menú millones de veces (tailandés, tejano, mejicano, latino...). Por eso, es casi imposible no volver en un futuro, porque siempre quedarán cosas por vivir, como por ejemplo, una Navidad con su nievecita y sus compras...
Espero que os haya gustado, dentro de unas semanas volveremos con otra ciudad ;)
Nota:
La
milla de los museos nos la saltamos, pero si queremos verla, aquí hay un
recorrido:
Es
la parte más “rectita” posible. Continúa hacia el Norte dejando a nuestra
izquierda Central Park. En la esquina con la calle 65 se encuentra una enorme
sinagoga, el Temple Emanu-El.
Continuamos hasta la calle 70 y nos encontramos con el primer museo de esta
ruta, la Frick Collection, un gran
palacio que fue residencia de un industrial llamado Henry Clay Frick.
Seguiremos hasta la calle 75 y giraremos a la derecha para llegar a Madison Avenue, la primera que cruza.
Aquí tenemos el Whitney Museum of
American Art, un interesante museo de arte moderno en el que podrá admirar
obras de artistas tan importantes como
Andy Warholl. Regresaremos a la 5ª avenida y giraremos a la derecha para
continuar hacia el Norte.
El
museo más importante, el Metropolitan
Museum of Art, está llegando a la 80th.
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